SubMenu

Facebook MySpace Twitter Digg Google Bookmarks RSS Feed 
  • Galerías de Imagenes
  • Galerías de Imagenes
  • Galerías de Imagenes
  • Galerías de Imagenes
  • Galerías de Imagenes
  • Galerías de Imagenes
  • Galerías de Imagenes
  • Galerías de Imagenes
  • Galerías de Imagenes
  • Galerías de Imagenes

Galerías de Imagenes


ver más videos

Videos

Patrimonio Natural

Imprimir PDF


Para representar la vegetación potencial de la Manchuela Conquense, se representarán las diferentes Series de Vegetación que componen la comarca. La Serie de Vegetación conjunto de formaciones vegetales relacionadas, en las cuales se incluyen todas las etapas de sustitución y degradación de una formación considerada como cabecera de serie, generalmente arbórea y que constituiría la vegetación potencial del territorio. En el territorio existen tres series de vegetación climatófilas y tres series de vegetación edafohigrófilas que describimos a continuación:

Series de vegetación climatófilas:

-Serie supra-mesomediterránea castellano-manchega basófila de Quercus faginea o quejigo (Cephalanthero longifoliae-Querceto fagineae sigmetum):

Su etapa madura corresponde a un bosque denso en el que predominan los árboles caducifolios o marcescentes de quejigos (Quercus faginea). Se sustituyen por matorrales espinosos o espinares como primera etapa de sustitución y en un estadío más degradado le suceden los pastizales vivaces, generalmente, fenalares. Está poco representada en la comarca, ocupa un área de muy poca extensión en el límite norte de Almodóvar del Pinar con Monteagudo de Salinas.

-Serie supramediterránea castellano-maestrazgo-manchega basófila de Quercus rotundifolia o encina (Junipero thuriferae-Querceto rotundifoliae sigmetum):

Su etapa madura corresponde a un bosque denso de encinas (Quercus rotundifolia), que puede albergar sabinas (Juniperus thurifera) y enebros (Juniperus oxycedrus subsp. oxycedrus, Juniperus communis subsp. hemisphaerica). Las etapas de sustitución la constituyen los matorrales de tipo tomillares, salviares y formaciones de caméfitos pulviniformes caracterizados por Salvia lavandulifolia, Genista pumila, Thymus bracteatus, Satureja intricata subsp. Gracilis.

En un estadío más degradado prosperan los pastizales vivaces calcícolas, fenalares y lastonares. Ocupa el piso supramediterráneo seco, a partir de los 1000 m, aproximadamente. Presente en los municipios de Almodóvar del Pinar, Paracuellos, Campillo de Altobuey, Gabaldón y Enguídanos.

-Serie mesomediterránea manchega, setabense y murciana basófila de Quercus rotundifolia (Asparago acutifolii-Querceto rotundifoliae sigmetum):

Su etapa madura corresponde a un bosque denso de encinas que puede albergar enebros (Juniperus oxycedrus subsp. oxycedrus) y arbustos esclerófilos en su sotobosque como la coscoja (Quercus coccifera), la sabina mora (Juniperus oxycedrus), el aladierno (Rhamnus alaternus), el espino negro (Rhamnus lycioides), etc. Es la serie que mayor extensión superficial tiene en La Manchuela Conquense, también es la serie de mayor extensión de España. Cuando los encinares se aclaran y se destruyen les suceden las garrigas o coscojares de sustitución que suelen llevar las plantas del sotobosque del encinar. En suelos degradados las etapas de sustitución corresponden a aulagares, romerales y tomillares. En suelos mejor conservados y más desarrollados pueden prosperar los retamares. Los pastizales vivaces asociados a esta serie son los espartales de Stipa tenacissima y los lastonares xerófilos de Brachypodium retusum.

Dentro de esta serie se reconoce una faciación termófila en el sureste del Valle del Cabriel que corresponde a la faciación termófila murciano-manchega con Pistacia lentiscus.

Series de vegetación edafohigrófilas

Estas series de vegetación edafohigrófilas constituyen la geoserie riparia basófila mediterránea, donde las series se suceden unas u otras en función de su alejamiento al cauce del río. Esta geoserie está representada en el territorio en los cauces de los ríos Júcar y Cabriel, en mayor extensión, así como en otros ríos y arroyos de sus cuencas.

-Serie edafohigrófila de Ulmus minor u olmo común (Hedero helicis-Ulmeto minoris sigmetum):

Su etapa madura corresponde a un bosque sombrío de olmos. Presenta una orla espinosa formada por zarzales. La etapa herbácea la constituyen los juncales churreros, los gramales y los fenalares.

-Serie edafohigrófila de Populus alba o álamo blanco (Rubio tinctorum-Populeto albae sigmetum):

Su etapa madura corresponde a un bosque denso de galería en el que predominan Populus alba y Populus nigra. Por alteración de las alamedas o choperas se suceden los zarzales, los juncales churreros, los gramales y los fenalares.

- Serie edafohigrófila de Salix purpurea var. lambertiana o sarga roja (Saliceto discoloro-angustifoliae sigmetum):

Su etapa madura corresponde a las saucedas arbustivas formadas por varias especies de sauces como Salix purpurea var. lambertiana, S. triandra subsp. discolor, S. atrocinerea, S. eleagnos subsp. angustifoliae. En los márgenes de estas bandas de saucedas aparecen eneales y carrizales, herbazales nitrófilos y cañaverales.

2. ENDEMISMOS Y TÁXONES DE ESPECIAL INTERÉS

El catálogo florístico de la Manchuela Conquense incluye 1040 especies diferentes (táxones), entre los cuales, 1018 son especies autóctonas y el resto son alóctonas o cultivadas.

Este catálogo florístico, recoge un conjunto de endemismos a nivel Ibérico-Norteafricano (Ibero-Magrebí) y niveles inferiores, que representa un 8,15% del total, considerando este total únicamente a las especie autóctonas.

Tabla Porcentajes de endemismos de la Manchuela Conquense, calculados sobre el total de la flora y sobre el conjunto de endemismos.

 

ENDEMISMOS

% TOTAL

% ENDEMISMOS

Celtibérico-Alcarreño

2

0,20

2,41

Setabense

2

0,20

2,41

Manchego

4

0,39

4,82

Iberolevantino

46

4,52

55,42

Iberoatlántico-Iberocentro

8

0,79

9,64

Ibérico

8

0,79

9,64

Ibero-Magrebí

13

1,28

15,66

Total_endemismos

83

8,15

1

 

Fte: Pérez-Badía, 2007. Elaboración propia ADIMAN



La distribución de la flora endémica en los distintos tipos corológicos se muestra a continuación:

De entre las 1.040 especies de flora diferentes que se encuentran presentes en la Manchuela Conquense, cabe destacar 121 Táxones de Especial Interés. Para la clasificación de estos 121 Táxones se han tenido en cuenta los siguientes criterios:

-Grado de endemismo

-Tipo de presencia: “muy rara”

-Especies incluidas en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Castilla La Mancha

3. COMUNIDADES VEGETALES


Se describen en este apartado las comunidades vegetales que habitan en La Manchuela Conquense. Las comunidades vegetales se han agrupado según los siguientes bloques de vegetación:

1. Bosques y arbustedas

2. Matorrales

3. Pastizales xerofíticos y mesofíticos

4. Vegetación nitrófila, ruderal, viaria y arvense

5. Vegetación casmofítica y glerícola

6. Juncales y pastizales higrófilos

7. Vegetación acuática y palustre

Dentro de cada bloque, las comunidades vegetales se nombran según su aspecto fisonómico quedando reconocidas las siguientes unidades:



Tabla Comunidades vegetales de la Manchuela Conquense

 

BLOQUES DE VEGETACIÓN

COMUNIDADES VEGETALES

1. Bosques y arbustedas

• Quejigares castellanos

• Encinares supramediterráneos castellanos

• Sabinares albares

• Encinares mesomediterráneos manchegos

• Pinares de pino salgareño

• Pinares de pino carrasco

• Pinares de pino resinero o rodeno

• Pinares de pino piñonero

• Retamares manchegos

• Sabinares subrupícolas calcícolas

• Coscojares

• Garrigas termófilas levantinas

• Alamedas y choperas mediterráneo-ibérico-centrales

• Olmedas mediterráneo-ibérico-centrales

• Saucedas mediterráneo-ibérico-entrales

• Tarayales

2. Matorrales

• Zarzales mediterráneo-ibérico-centrales

• Aulagares de Genista pumila subsp. pumila

• Aulagares subrupícolas de Erinacea anthyllis

• Matorrales de Ononis fruticosa

• Matorrales gipsícolas

• Jarales y jaral-brezales

3. Pastizales xerofíticos y mesofíticos

• Fenalares

• Pastizales vivaces calcícolas

• Albardinales gipsícolas

• Pastizales vivaces silicícolas

• Majadales basófilos

• Pastizales anuales calcícolas

• Pastizales anuales silicícolas

• Pastizales psammófilos

4. Vegetación nitrófila, ruderal, viaria y arvense

• Matorrales subnitrófilos

• Herbazales megafórbicos de lindero de bosques riparios

• Herbazales nitrófilos vivaces

• Comunidades anuales escionitrófilas

• Comunidad anuales dulceacuícolas nitrófilas

• Comunidades arvenses

• Comunidades ruderales, viarias y suburbanas

5. Vegetación casmofítica y glerícola

• Comunidades rupícolas calcícolas

• Comunidades de paredes rezumantes y tobas húmedas

• Comunidades de gleras calcícolas

6. Juncales y pastizales higrófilos

• Juncales higrófilos

• Prados y gramales

• Herbazales y fenalares ribereños

7. Vegetación acuática y palustre

• Eneales y carrizales

• Comunidades riparias de grandes cárices amacollados

• Comunidades de helófitos de pequeña talla

• Nanojuncales

• Comunidades de higrófitos

 

Fte: Pérez-Badía, 2007. Elaboración propia ADIMAN



Los cultivos son los tipos de vegetación que más superficie ocupan en la comarca de La Manchuela Conquense. En su conjunto constituyen el 63,73 % del total de la superficie. Si a los cultivos les sumamos las áreas urbanas y semiurbanas, la cifra se incrementa al 65%, de modo que la vegetación natural, representa el 35%.

Dentro de la vegetación natural los tipos de vegetación que poseen mayor extensión son los pinares, seguidos de los bosques potenciales (encinares y sabinares), matorrales, bosques mixtos de pinares y encinares y arbustedas. El resto de los grupos no alcanza en total el 2% de la superficie total, como puede observarse en los gráficos superiores.

La vegetación dominante en el territorio corresponde a los encinares -meso y supramediterráneos-, que representan el 27,51% de la vegetación natural, y a los pinares de P. halepensis, que ocupan el 25,14%. La distribución de los encinares en los municipios de los límites orientales de La Manchuela Conquense y en el cuadrante sur oriental son más bien escasos, mientras que en estos territorios los pinares de P. halepensis constituyen la vegetación natural dominante.

El tercer puesto en la lista sería para los coscojares, aunque quedan muy por debajo de las cifras anteriores, con el 7,47% de la vegetación natural, seguidos de los romerales con el 7,77%. Es necesario aclarar que los porcentajes que se exponen se refieren a tipos de vegetación y que puede que estén formados por más de una comunidad vegetal. Por ejemplo, los encinares cartografiados, en su mayoría, presentan una estructura de bosque abierto con coscojar, matorrales y pastizales vivaces.




Como se ha mencionado anteriormente, los pinares de P. halepensis constituyen el tipo de vegetación que mayor superficie ocupan dentro del grupo de los pinares. Le sigue, aunque con menor proporción, los pinares de P. pinaster (5,16%), distribuidos en su mayoría en el cuadrante noroccidental, los pinares de P. pinea (5,10%), en el cuadrante suroccidental, y los pinares mixtos de P. pinaster y P. halepensis (4,41%), en el tercio norte del territorio. Señalar que todos estos porcentages se calculan sobre el total de superficie de vegetación natural, no sobre la superficie de la comarca.

Dentro de los tipos de vegetación que merecen especial atención por estar incluidos en el listado de hábitats protegidos de Castilla-La Mancha, destacan los sabinares albares, las saucedas, las alamedas, los tarayales, los matorrales gipsícolas y los roquedos calcáreos. En total suman el 0,57% de la superficie de la comarca. Esta cifra pone de manifiesto la rareza y la necesidad de protección de estos Tipos de Vegetación en la comarca. Otros tipos de vegetación que merecen ser protegidos por su rareza en el territorio, aunque no estén contemplados en la Ley de Conservación de la Naturaleza de Castilla-La Mancha son los sabinares subrupícolas calcícolas, las olmedas y los albardinares.



4. FAUNA


En La Manchuela se ha detectado hasta el momento un total de 211 especies de vertebrados terrestres. La gran mayoría son aves (137 especies, el 64,3% del total), seguidas por mamíferos (34; 16,0%), peces continentales (18; 8,4%), reptiles (16; 7,5%) y anfibios (8; 3,8%).




La distribución de esta riqueza de especies, sin embargo, no es homogénea en todo el territorio, sino que aparecen zonas de alta diversidad separadas por zonas con riquezas de especies mucho menores.



Las causas de este patrón heterogéneo son de dos tipos: ecológicas y biogeográficas. Desde un punto de vista ecológico, se encuentran mayores riquezas de especies en zonas bien conservadas (manchas extensas de hábitats poco alterados) así como en lugares donde coexistan mosaicos equilibrados de hábitats en buen estado de conservación. La primera razón podría explicar las altas riquezas globales encontradas en el alto y bajo Cabriel (excluyendo la zona ocupada por el embalse de Contreras), dominados por bosques extensos y ríos con aguas limpias asociados a formaciones rocosas y sotos desarrollados. La segunda es la más probable para explicar las altas riquezas encontradas en el embalse de Alarcón y el río Júcar aguas abajo de la presa de Alarcón, zonas donde coexisten manchas de cultivo de secano y regadío, sotos fluviales, matorrales, bosques y algunos afloramientos rocosos.

Fuera de estas zonas, se aprecia un claro gradiente desde las mayores diversidades del norte de la región a las diversidades mínimas del sur. Aparte de razones ecológicas ligadas al uso del suelo (el norte es mucho más forestal que el sur de la región, y los bosques mantienen más especies que los matorrales y herbazales por el mayor desarrollo de la vegetación), al norte de la región llegan especies de distribución norteña tales como el sapo partero común Alytes obstetricans y el sapillo moteado común Pelodytes punctatus, cuyo límite sur del área de distribución lo marca la Serranía de Cuenca. Estas especies no llegan más al sur por causas biogeográficas, y su ausencia no es compensada por el aumento de especies de carácter meridional o mediterráneo, que son minoritarias en la península Ibérica con respecto a las norteñas.

Desde un punto de vista aplicado, estos resultados implican que las zonas más interesantes de la región desde la visión de la conservación y uso sostenible de la diversidad de vertebrados terrestres se encuentran en su periferia septentrional, tanto por razones de uso humano (las zonas centrales de la región están mucho más impactadas por usos agrícolas y ganaderos, así como por asentamientos humanos y grandes vías de comunicación) como por motivos biogeográficos (bordes meridionales de distribución de varias especies en el norte de la región, que hacen al sur menos diverso). Un patrón muy similar se ha encontrado al analizar la distribución de la flora y la vegetación en La Manchuela Conquense, lo cual pone de manifiesto la existencia de procesos ecológicos y biogeográficos comunes que determinan la distribución de los organismos en la región.