| 18 Mayo 2010
Una de las comarcas con mayor peso en la historia de Extremadura y con uno de los patrimonios artísticos y monumentales más nutridos y valiosos, es la Campiña Sur, donde destacan Llerena y otras poblaciones de gran belleza como Azuaga o Granja de Torrehermosa, donde la historia se hizo primor en piedra. En este recorrido que hacemos por las veintiuna localidades de la zona, el viajero encontrará desde la vitalidad de sus ciudades mayores, hasta la tranquilidad y la paz de pequeños pueblecitos, enclavados en parajes aptos para el sosiego y el descanso. Numerosos establecimientos hoteleros de todas las categorías, entre ellos, el balneario de El Raposo, admiten al viajero a precio asequible.
AHILLONES
Su principal actividad económica es la agricultura. Se trata de un núcleo repoblado en época medieval por moradores castellanos procedentes de las tierras de Sepúlveda. Jurisdiccionalmente perteneció a la Orden de Santiago, con categoría de Encomienda. Entre sus construcciones destaca la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de los Remedios, realización mudéjar del s.XVI, con torre fachada de ladrillo, levantada en cuatro cuerpos y portada tallada en piedra. Su arquitectura popular es de gran interés, predominando las casas de pequeñas proporciones, en las que resaltan zócalos y puertas de diversos colores sobre el encalado de las fachadas.
AZUAGA
El municipio más poblado de la comarca, con casi 9.000 habitantes, tiene uno de los términos más extensos de la provincia de Badajoz, con 497,31 km2, comprendiendo también la aldea de La Cardenchosa donde podremos encontrar un menhir megalítico.
En Azuaga existen importantes muestras de arquitectura civil y popular. Destacan el Castillo de Miramontes, de origen islámico, las ermitas de Ntra. Sra. de la Aurora y del Rosario, las Iglesias de Ntra. Sra. de la Merced y del Cristo del Humilladero, y la Parroquia de Ntra. Sra. de la Consolación, el templo más grande de la provincia después de la catedral de Badajoz, que se levantó a finales del XV y principios del XVI.
La ciudad cuenta con un Museo Etnográfico en el que se exhiben más de 7.000 objetos aportados por los ciudadanos de Azuaga y su comarca, convirtiéndose así en una base importante para la recuperación de su identidad y memoria.
BERLANGA
A mitad de camino entre Llerena y Azuaga, entre suaves ondulaciones de fértiles tierras de cereal y olivar, se encuentra Berlanga, uno de los pueblos más emblemáticos de la Campiña Sur, con sus casas encaladas, placillas y rincones de gran sabor y atractivo.
De su patrimonio cabe destacar la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de Gracia, remodelada en el XVIII, obra barroca declarada Monumento de Interés Histórico Artístico en 1990, Museo de Arte Sacro en su interior, en el que se exhiben piezas de los s.XVI y posteriores, algunas de las cuales escaparon de la destrucción durante la guerra civil.
Por otro lado, destaca, por su atractivo, la Reserva Natural “Las Quinientas”, con tres zonas bien diferenciadas; reserva, lagos y servicios. En ella se puede contemplar multitud de especies faunísticas, tanto de la zona como procedentes de otros lugares.
CAMPILLO DE LLERENA
Al norte de Llerena, aislado en el centro de un amplio territorio de escasos asentamientos, se encuentra Campillo de Llerena. Aquí el suelo es duro y el paisaje queda definido por una orografía donde los llanos y las ondulaciones van cediendo lugar a un terreno más accidentado.
En esta localidad destaca la Iglesia Parroquial de San Bartolomé, que sintetiza la estética de los últimos momentos del gótico y la inspiración mudéjar de tradición islámica. También hay que mencionar el Cementerio de los Italianos, donde descansan los cuerpos de los italianos que vinieron desde su país para ayudar al bando nacional durante la guerra civil española.
CASAS DE REINA
Al sur de Llerena se encuentra Casas de Reina, en el límite con el territorio andaluz, ocupando, junto con Reina, Trasierra y Fuente del Arco, un marco geográfico y ambiental de carácter diferente a la zona norte de la Campiña Sur.
Su orografía, más complicada y de cobertura vegetal más rica, determinada por las sierras de San Pedro y San Miguel, se conecta ya con los escabrosos dominios iniciales de Sierra Morena. Las localidades mencionadas se distribuyen en el eje de los viejos itinerarios y calzadas que unían Córdoba y Sevilla con Mérida. Ésta, en particular, se corresponde con la antigua Regina Turdulorum, uno de los hitos más significativos de la ruta.
En cuanto a su patrimonio, aparte de la Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol, del XVI, encontramos uno de los recursos patrimoniales más importantes de la Campiña Sur: las ruinas romanas de Regina, con su teatro romano.
FUENTE DEL ARCO
Situado en las estribaciones de la Sierra de San Miguel, este pueblo tiene calles de acusada pendiente. Dignas de ver son la Iglesia Parroquial de la Virgen de la Asunción y la fuente que le da nombre a la localidad.
En el término municipal encontramos uno de los monumentos más emblemáticos de la comarca: la Mina La Jayona, antigua mina de hierro que en 1997 fue declarada Monumento Natural y hoy permanece abierto al público. Su visita es de gran interés, pudiéndose apreciar en su interior la magnífica obra humana realizada y disfrutar de la flora y fauna típicas de cueva o lugares umbrosos. Además, cabe destacar la Ermita de la Virgen del Ara del s.XV, de gran interés, enclavada en la sierra de La Jayona, con su decoración pictórica de muros y bóvedas que le ha valido la denominación de “capilla sextina extremeña”. Cuenta también con una importante romería celebrada todos los años el último fin de semana de mayo.
GRANJA DE TORREHERMOSA
Esta bella población se encuentra en el sureste de la comarca, junto al límite con la provincia de Córdoba. En ella encontramos la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de la Concepción, en la que destaca la torre de planta cuadrada, por su esbeltez, elegancia y por la sabia conjugación de elementos propios del periodo gótico y los de inspiración mudéjar, configurando un edificio que fue declarado Monumento de Interés Histórico Nacional en 1931.
Destacan también numerosas ermitas, la arquitectura civil, con especial mención de la Casa Consistorial, y el establecimiento turístico de mayor categoría de la comarca, el Hotel Resort Hacienda Don Manuel, con categoría de 4 estrellas. Además existe un Albergue Juvenil en la aldea de Los Rubios, la ya deshabilitada pedanía de esta localidad, situada a pocos kilómetros de ella.
HIGUERA DE LLERENA
Está situada en pleno centro de la Campiña. La aldea de Rubiales, aneja a Higuera, de la que depende, tiene su origen en un conjunto de cortijos de tipo colonial y de gran atractivo. El marco natural corresponde al más característico de la zona: topografía de suaves ondulaciones, con terreno predominantemente seco dedicado a la agricultura y pastos, despoblado de vegetación o cubierto por dehesas de encinar, alcornoque, olivar y algo de viña, con manchas de jara y otros matorrales.
Además de la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. del Valle, del s.XVI, merecen mención dos puntos de interés situados fuera del núcleo urbano: el paraje natural conocido como “Púlpito del Diablo”, que, además de gozar de un impresionante paisaje, contiene algunos molinos medievales bien conservados; y el yacimiento arqueológico de las Mesillas, de época romana.
LLERA
Enclavada en el extremo noroccidental de la Campiña Sur, Llera ocupa un punto de adscripción difícil de establecer con precisión, correspondiente a un área en la que aquella se solapa con la Tierra de Barros, el Señorío de Feria, La Serena y las sierras de Hornachos. El terreno es predominantemente seco y descarnado de vegetación, con presencia de algunas encinas, olivares, viñas y sobre todo matorral.
El hito más significativo de la localidad es la Iglesia Parroquial de San Sebastián, de airosa torre mudéjar realizada en ladrillo. Destacan también las ermitas de San Bartolomé y Santa Ana, así como la denominada Fuente de Arriba, del s. XVI.
LLERENA
Una de las localidades más bellas de la comarca, Llerena fue declarada Ciudad Conjunto Histórico Artístico en 1996. Cuenta con un importante patrimonio arquitectónico, destacando entre sus monumentos la Plaza Mayor, la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de la Granada, la Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol, la Iglesia de la Merced y el Convento de Santa Clara.
Además de estos monumentos, Llerena cuenta con numerosos palacios, restos de antiguas murallas y excelentes ejemplos de arquitectura civil mudéjar.
MAGUILLA
Esta población se asienta en un ámbito pizarroso cubierto de dehesa, olivar y viñedo, a mitad de camino entre Campillo y Berlanga, y, como resulta característico de la zona, notablemente distanciada de las restantes poblaciones del entorno.
Merecen mención aquí la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de Gracia, de claro estilo mudéjar, y el Museo Monográfico de Pintura “Rogelio García Vázquez”, pintor nacido en esta localidad, que está considerado como uno de los mejores artistas extremeños y que ha sido galardonado con la Medalla de Extremadura.
MALCOCINADO
Éste es uno de los pueblos meridionales de la Campiña Sur, con el término municipal encajado en la provincia de Sevilla. De hecho, fue aldea independiente de Guadalcanal hasta la mitad del s.XIX.
El viaje a Malcocinado tiene interés sobre todo por su paisaje, la vegetación y el paraje del río Sotillo, donde podemos ver algunos regadíos de gran tradición y antigüedad. Merecen la pena también la Iglesia Parroquial de San Antonio y algunas fachadas de viviendas, pero, sobre todo, los paisajes de Sierra Morena que podemos contemplar, repletos de olivares y encinares.
PERALEDA DEL ZAUCEJO
Este municipio se localiza en el límite con las tierras de Córdoba y la comarca de La Serena. El alejamiento de todo núcleo urbano es uno de los rasgos más significativos de esta población, convirtiendo a la misma en un enclave de suma tranquilidad, inmersa totalmente en el apacible medio natural que la circunda.
La Iglesia Parroquial dedicada a San Benito Abad, del s.XVI, es el edificio histórico más representativo. Cercano a la localidad se encuentra un importante dormidero de grullas, situado en el embalse del Rosal.
PUEBLA DEL MAESTRE
En el extremo meridional de la Campiña Sur se encuentra Puebla del Maestre, localidad de la que podemos destacar el Torreón defensivo (1483) y las escuelas construidas en 1930 y sufragadas por el indiano Manuel Durán. Este emigrante de principios de siglo, enriquecido en Argentina, invirtió dinero aquí en infraestructura cultural. Otro monumento a destacar es la Iglesia Parroquial, se cree que de origen románico, aunque muy modificada a lo largo de los siglos, por lo que no se puede definir con estilo claro.
REINA
Se sitúa a tres kilómetros de Casas de Reina, ocupando una hondonada en la confluencia de tres colinas, en un ámbito montañoso y agreste de enorme grandiosidad y belleza paisajística. En esta localidad encontramos la Alcazaba árabe, de antecedentes visigodos, situada a 800 metros de altura, lo que la convierte en un mirador impresionante desde el que se puede divisar prácticamente toda la Campiña Sur, y en la que todos los años se celebra el festival de la Luna Llena de Agosto, con una subida desde la localidad a la alcazaba en plena noche, con la única iluminación de las antorchas y la luz de la luna.
RETAMAL DE LLERENA
Al norte de Campillo, sobre las estribaciones de la Sierra de los Argallanes, en el borde septentrional de la Campiña Sur, se encuentra Retamal de Llerena, en cuyo punto más elevado emerge la Iglesia dedicada a San Pedro Apóstol, que, junto con los restos arqueológicos prerromanos y romanos, situados en la Casa de la Cultura y el Ayuntamiento, constituyen lo más destacable de la localidad.
TRASIERRA
Sobre la ladera de la Sierra de San Bernardo, a espaldas de Llerena, se encuentra este pueblo configurado por calles de fuertes pendientes, reforzadas por el blanco de sus fachadas.
Destaca aquí la Iglesia Parroquial de Santa María, obra gótico-mudéjar, y los singulares chozos con muros de piedra, que son sus principales atractivos turísticos. Posee el encanto de las viviendas de sierra, salvo que la utilización generalizada de la mampostería, el ladrillo, así como el proceso de encalado, le dan un sabor muy andaluz.
USAGRE
En 1241, el maestre santiaguista Rodrigo Íñigo, y su sucesor Pelay Correa, estimularon la repoblación de Usagre otorgándole el famoso Fuero de Usagre, por el que el municipio quedó incluido en la jurisdicción de la Orden de Santiago con categoría de Encomienda.
El monumento más destacable de la localidad es la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de Gracia, cuya edificación es gótico-mudéjar de gran interés, originaria del s. XV.
En el término municipal se enclava la aldea de El Raposo, con el balneario del mismo nombre, que ofrece mejorar y cuidar la salud de sus usuarios, con sus salutíferas aguas y lodos.
Cabe destacar además el puente romano de la Ribera de Usagre, configurándose como un rincón de variada morfología y particular atractiva, así como el pilar de piedra con su abrevadero, rehecho en 1823.
VALENCIA DE LAS TORRES
Próxima a Higuera de Llerena, los monumentos más destacables de esta localidad son la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción, del s. XV, y la Casa de la Encomienda Santiaguista, con fachada de arquitectura civil, de los siglos XVI-XVII.
Entre los cursos de agua más importantes del término destacan el Retín, el Guadámez y el Matachel, estos dos últimos nombrados espacios protegidos, al tratarse de lugares de interés comunitario.
VALVERDE DE LLERENA
Esta población se localiza en las proximidades de Ahillones, en dirección a Guadalcanal, cerca del límite con la provincia de Sevilla. Ocupa un asentamiento en suave pendiente, sobre un dominio montuoso correspondiente a las estribaciones de Sierra Morena. El terreno circundante presenta áreas de dehesa, viña, olivo y espacios de monte.
La Iglesia mayor de la localidad está dedicada a Ntra. Sra. de la Concepción. Es una bellísima muestra de la arquitectura religiosa gótico-mudéjar, en la que lo más significativo es la torre-fachada. También podemos encontrar la denominación “Piedra de la Campana”, situada en un paraje de singular belleza cercano a la localidad.
VILLAGARCÍA DE LA TORRE
Villagarcía se asienta en la ladera de un pequeño cerro que sirve de base a un castillo medieval del s.XIV, que constituye un buen ejemplo de arquitectura militar y defensiva.
Destaca la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de Araceli, edificación de notables proporciones, comenzada a finales del s. XV y concluida en pleno s .XVII.
Hay que mencionar además el convento de las Terciarias Franciscanas, los chozos, las fachadas de edificaciones de los siglos XVI y XVII, el pilar y fuente tradicional, y “los Moros”, esculturas antropomorfas que aparecen en dos fachadas particulares.
Mención especial merece la figura del Cardenal Silíceo, vinculado al pasado de este municipio, que fue uno de los mejores catedráticos de Filosofía de Universidad de Salamanca.




