| 18 Mayo 2010
Ladrillar
El municipio de Ladrillar está ubicado al norte, limítrofe al Valle de Las Batuecas (Salamanca). Está rodeado de montañas cubiertas de pinares, castañares y robledos. También hay un buen número de riachuelos y pozas o piscinas naturales donde uno puede disfrutar de sus limpias aguas. Este entorno es ideal para los amantes de la aventura y los deportes al aire libre. La principal población es Ladrillar, situada en la ladera de una colina. Se recomienda visitar su ermita así como la parte más antigua del pueblo donde los arcos y pasadizos y las tradicionales casas hurdanas que además de mucho sabor se funden con el paisaje. También se pueden disfrutar de sus pozas en el río Ladrillar.
Por la carretera que discurre paralela al curso del río Ladrillar se alcanza la alquería de Ríomalo de Arriba(1), un tranquilo pueblo de casas de piedra y calles empinadas, conocido por su arquitectura tradicional y por su tranquilidad (en este pueblo solo viven 7 personas). Visita obligada es el Centro de Interpretación de Las Hurdes e Información General(2). Cabezo es otra de las alquerías del municipio, en ella podremos disfrutar de su rica repostería, de su arquitectura tradicional y de su poza de baño. La alquería de Las Mestas famosa por su miel y su polen, su poza de baño “Charco de La Olla”, la Hospedería Hurdes Reales construida sobre las ruinas de la Factoría Alfonso XIII, el puente de pizarra sobre el río y el enebro milenario(3) – un árbol de más de 350 años en mitad del pueblo, declarado árbol singular de Extremadura – son visitas obligadas. De esta localidad dijo Unamuno en su visita “pueblecito encantador, en la distancia que ni pintado para un pintor”. En las inmediaciones de Las Mestas cabe reseñar que bien merecen una vista el Valle de Las Batuecas(4), a unos escasos 5 km de la localidad, y uno de los parajes más bellos de la geografía hurdana, el Meandro de El Melero(5), junto a la localidad de Riomalo de Abajo, a unos 7 kms de Las Mestas.Vistas desde el denominado Mirador de La Antigua, desde el que se pueden observar los bellísimos meandros que forma el río Alagón, además de existir una magnífica ruta para todoterreno, quads o bicicleta, que nos lleva por las inmediaciones del pantano Gabriel Y Galán, pasando por las ruinas de Martinebrón y Arrofranco, hasta la localidad de Arrolobos.
Casares de Hurdes
Casares de Hurdes, el municipio más alto de la comarca, es conocido como “el Balcón de Las Hurdes” debido a su proximidad a los picos Rayado y Bodoya, un paraíso para alpinistas y montañeros. Junto al límite con la provincia de salamanca, se encuentra el mirador de las Carrascas(6), con espectaculares vistas al valle del río Ladrillar y al valle del río hurdano. Y ya descendiendo hacia Casares nos encontramos el denominado Mirador de Las Estrellas(7), lugar ideal para poder observar en noches claras y despejadas los astros del Universo. Todavía se pueden encontrar artesanos fabricando castañuelas así como tejiendo mimbre. En la zona antigua de la localidad de Casares de Las Hurdes se pueden apreciar unas cuantas casas hurdanas muy bien conservadas. Algunos edificios, como la Casa de la Cultura o el Hogar del Pensionista – aunque de nueva construcción – han mantenido la arquitectura autóctona, son típicos su campanario(8),, su aula de artesanía y su folclore, basado principalmente en la gaita, el tamboril y las castañuelas, así como sus bailes tradicionales.
Dada su altitud, las alquerías del municipio cuentan con magníficas perspectivas y lugares con encanto. Casarrubia conserva un puente antiguo atravesado por el Río Hurdano. En La Huetre, el arroyo Valle las Morales atraviesa el pueblo que conserva muchas típicas callejas, de visita obligada en esta localidad es su centro de interpretación de la artesanía hurdana(9),. En Robledo no hay dejar de visitar la zona antigua de la alquería, así como sus huertos en bancales, al igual que los de Carabusino, que además conserva una de las calles de arquitectura popular más representativas de la zona: la "Calleja de los Borrachos". Entre las localidades de Carabusino y Casares de Las Hurdes existe una pista de acceso a una presa de abastecimiento de agua, en la zona denominada de “Majá Robledo”, en las proximidades del nacimiento del río Hurdano(10), con un espectacular paisaje.
Nuñomoral
Nuñomoral es la capital del municipio del mismo nombre. El ayuntamiento y la ermita, ambos de cantería y cal, son sus edificios más emblemáticos. Cuentan que la duquesa Dª Mencía, preocupada por la moralidad de sus vasallos, mandó edificar la iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción a comienzos del siglo XVI. El puente, de grandes ojos y sorprendentemente estrechos pilares, está situado junto a una gran poza natural donde se puede disfrutar del baño y del paisaje. Su ubicación permite gran cantidad de paseos y rutas de senderismo.
En el municipio hay otras 10 alquerías o aldeas, cuatro de ellas se sitúan en el margen del río Malvellido, en el mismo corazón de Las Hurdes, El Cerezal, donde destaca su Valle de Los Tejos(11) –declarados árboles singulares-, Fragosa, con una interesante arquitectura tradicional y unas increíbles vistas al río, Martilandrán, situada en la abrupta falda de una montaña, es una de las más bellas alquerías de la zona, y posee un bonito mirador desde donde pueden observarse los meandros del río Malvellido(12), la arquitectura tradicional en forma de terrazas y caminos. Y El Gasco, uno de los conjuntos de arquitectura hurdana más interesantes de la zona, en cuyo interior se encuentra el Centro de Interpretación de la Vivienda Tradicional Hurdana(13). Es famosa esta localidad por su artesanía, por su ruta al Chorro de la Meancera o Miacera(14), y por el llamado Volcán del Gasco(15) –lugar declarado recientemente de interés Científico.
Desde la plaza del pueblo de Aceitunilla hay una magnífica perspectiva de construcciones hurdanas y también se puede visitar dos grabados rupestres. Rubiaco, y las semiabandonadas alquerías de La Horcajada y La Batuequilla con famosas por su arquitectura, junto a esta última se encuentra el bonito Valle de Arrobatuequilla(16). Y por último, Vegas de Coria, donde destaca su piscina natural y una rica y variada gastronomía local.
La labor de los artesanos en la zona es intensa. Por ejemplo, en Nuñomoral son famosas sus casitas de piedra en miniatura, los trabajos de hojalata y los bordados; de El Gasco son las pipas de piedra y madera, las cestas de mimbre en El Cerezal, las castañuelas de Fragosa y las flautas de madera de Asegur.
Caminomorisco
Caminomorisco era paso obligado de los moriscos expulsados que se dirigían a Salamanca, de ahí su nombre. Sin embargo, hasta comienzos del siglo XX, esta localidad era conocida como Las Calabazas. En sus alrededores (Candelario, La Jareta, Madroñal, Romanzado, Escugoso, etc.) se han encontrado numerosos utensilios prehistóricos del Calcolítico y la Edad de bronce así como enterramientos en túmulo y cabañas. También se han hallado ídolos-estelas en Arrocerezo, Vamesto, Cugoso, Los Tesitos y La Coronita. De esta localidad destaca su Casa de la Cultura que alberga una oficina de turismo, el Mirador del Alavea con vistas al denominado Chorrerón del Tajo(17), una Hornacina en una de sus calles y su piscina natural en el río Alavea.
La Iglesia de Santa Catalina(18), uno de los monumentos eclesiásticos de mayor relieve dentro de la comarca, que se encuentra en Cambroncino, fue edificada en el siglo XVII. Construida con pizarra, piedra de la zona y ladrillo visto es una original edificación única de este municipio.
Obligada visita es el Centro de Interpretación del Agua y del Medio Ambiente(19), en la localidad de Cambrón, y junto a un bonito puente de arquitectura tradicional, Puente de Arrocambrón (20). También se pueden encontrar bellos rincones de arquitectura tradicional en las localidades de La Huerta y la Dehesilla. En las proximidades de la alquería de Aceña se encuentran unos interesantes grabados rupestres.
Pinofranqueado
Durante siglos el territorio de lo Franqueado estaba considerado como un páramo, por lo que se arrendaba para el uso ganadero, eximiendo a los vecinos de la obligación de pagar las hierbas al Duque. Este importante núcleo está atravesado por el río Los Ángeles, que forma una piscina natural donde uno se puede bañar. La Parroquia de Ntra. Sª de la Encina (S. XVII-XVIII) es la obra arquitectónica más destacada. Tiene una nave única rectangular dividida por arcos de medio punto y cúpula semiesférica sobre pechinas. El Centro de Documentación de Las Hurdes(21) es una parada esencial para profundizar sobre la historia, cultura y tradiciones de la comarca. Desde el Mirador de Teso de la Vega hay una bonita vista del pueblo blanco sobre una colina.
La Aldehuela es la alquería más alejada de Pinfranqueado, características de esta localidad son su arquitectura tradicional y su artesanía. A la alquería de Erías, construida sobre un castro prehistórico, se accede a través de un característico arco(22) hurdano que, con la piscina natural del río junto y las vistas al Meandro del Río Esperabán(23), es uno de los principales atractivos de esta población. La alquería de El Castillo famosa por su ruta de los grabados rupestres en el paraje del Tesito de Los Cuchillos, así como también por su madroñera gigantesca declarada recientemente como árbol singular: Madroñera de Guijarro Blanco (24). En Horcajo podremos visitar los restos del despoblado del Moral(25) – magnífico ejemplo de arquitectura tradicional hurdana-. Avellanar es una de las alquerías con menor población de Pinofranqueado, y quizás por ello, sea la localidad en la que se pueden observar los más bellos rincones de arquitectura tradicional de este municipio. Las alquerías de La Muela y Robledo con bellos parajes junto al río Esparabán. La Sauceda con su piscina natural y sus grabados rupestres. Mesegal en cuyas inmediaciones se encuentra una pista forestal por la cual se pueden realizar diferentes trayectos de rutas en bicicleta, todoterreno o quads. En Ovejuela, en extremo oriental del municipio, se encuentran las ruinas del Convento de los Ángeles(26), y junto a ellos el famoso puente de los machos(27), así como la cascada de los Ángeles(28); y ya en el mismo pueblo podremos realizar una magnífica ruta de senderismo hasta el salto de agua denominado El Chorritero(29), no debemos dejar esta localidad sin antes haber visitado su centro de interpretación sobre la Apicultura(30). En este municipio también es característica su artesanía en mimbre, bálago, piedra y madera.
Pinofranqueado posee una fiesta popular declarada de Interés Turístico Regional: La Enramá(31). También es aconsejable visitar su Aula de la Naturaleza(32).
Casar de Palomero
Casar de Palomero, antiguamente llamado "Casas de la Palomera", es el único pueblo con categoría de villa de Las Hurdes, trazándose sus orígenes al Neolítico superior. Rico en historia, en él se estableció un destacamento romano. Posteriormente se convirtió en la frontera sur del Reino Alano de la península ibérica. Fue conquistado por los árabes y reconquistado por el Reino de León. A partir de entonces convivieron tres culturas: la cristiana, la judía y la musulmana, dando origen a tres barrios distintos, de especial interés turístico es su barrio judio(33). Tras los altercados entre judíos y cristianos, cuando los primeros apedreron la Cruz del Puerto del Gamo, lugar en el cual existe una pequeña ermita que recuerda dicho evento: La Ermita de la Cruz Bendita(34). El Duque de Alba mandó convertir la sinagoga en iglesia cristiana. A comienzos del siglo XVIII se edifica sobre ella la Basílica de la Cruz Bendita(35). También son destacables la Parroquia del Espiritu Santo, construida sobre una mezquita y el Convento de Santa Bárbara, en la sierra del mismo nombre. Un paseo por la judería y el barrio árabe nos adentran en el pasado llevándonos hasta la plaza mayor, de espléndidos soportales. Su plaza portificada alberga la Casa en la que pernoctó Alfonso XIII en su visita a las Hurdes en el año 1922. Las pozas de baño del río los Ángeles y de los olivares, cuyas aceitunas son muy apreciadas, forman parte de su atractivo natural. En esta localidad también podremos visitar un centro de interpretación destinado a la aceituna y el aceite(36).
Bordeando el río los Ángeles, y con numerosas pozas de baño, nos encontramos las tres alquerías restantes de este municipio: Ribera Oveja, Pedro Muñoz y Azabal, destacando en este último su producción de exquisitas cerezas.




